El Ministerio de Educación desde hace algunas semanas es asediado por los normalistas y postulantes a las Escuelas Superiores de Formación de Maestros, por causas opuestas.
Ayer, ni bien los normalistas luego de varios días de movilizaciones con violentas represiones de por medio, consiguieron el compromiso gubernamental de mejorar el mobiliario, laboratorio e infraestructura de los centros de formación docente, los postulantes salieron al paso por más cupos.
Desde hace dos días, cerca de dos centenares de postulantes a las normales de La Paz, entre ellos, reprobados en la prueba de admisión el pasado 25 de febrero, protagonizan protestas callejeras, exigiendo que la nota mínima de aprobación sea de 51 puntos.
El argumento de estos aspirantes, es que la falta de una puntuación mínima para ingresar, limitó al mínimo la cantidad de admitidos.
Es más, aseguran que entre los movilizados existen postulantes con calificaciones por encima de 80 puntos, pero quedaron fuera porque los cupos no alcanzan.
Reivindicando justicia, los representantes de este grupo de postulantes, además de la pedir que la nota mínima de ingreso se reduzca a 51, demandan la revisión de las calificaciones de los exámenes. Este argumento, es recurrente todos los años.
El director de Formación Superior del Ministerio de Educación, Ramiro Cuentas, derivó esta demanda a la dependencia habilitada para el efecto.
Cuentas además aclaró que la convocatoria para las pruebas de admisión, no contempla un promedio mínimo. Las mejores 35 y 70 calificaciones se adjudicaron las plazas. Aunque explicó en ese sistema de educación la nota mínima es 60.
El pasado 25 de febrero, 56.000 postulantes rindieron exámenes para 7.500 plazas a las normales de todo el país.
Cuentas informó que su autoridad y el viceministro de Educación Superior Diego Pary, en las reuniones con representantes de este movimiento, aclararon que la demanda es inadmisible, por las políticas educativas vigentes.
Según esas consideraciones, para Cuentas la carrera de magisterio, por las reformas educativas, ya no es una profesión segura, lo cual debe ser entendida por los bachilleres.
Recordó que en la actualidad existen unos 12 mil profesores desocupados de las gestiones 2006, 2007, 2008 y 2009.
En cuanto a la denuncia de la supuesta venta de exámenes de ingreso a las normales, Pary aseguró que las respuestas de las mismas no coinciden con las elaboradas por el Ministerio, además fueron tres pruebas diferentes en cada una de las materias.
NORMALISTAS
Mientras el anterior grupo pelea para ingresar a estos centros de formación docente, los normalistas regulares, incluso hasta anteayer, protagonizaron una serie de movilizaciones por la falta de mobiliario, infraestructura y ampliación de laboratorios.
Una prolongada reunión de dirigentes de la Confederación de Estudiantes Normalistas de Bolivia y autoridades de gobierno a la cabeza del ministro de Educación, Roberto Aguilar, suscribieron un acuerdo por el cual los centros de formación docente recibirán 12 millones de bolivianos en mobiliario, equipamiento de laboratorios y mejoramiento de infraestructura.
Respecto a las denuncias contra Ramiro Cuentas y otros, el acuerdo deriva los mismos a la Unidad de Transparencia para su investigación.